Coloca las pasas o sultanas en un bol con un poco de agua y déjalas en remojo durante al menos 20 minutos.
En un bol grande, mezcla la harina de castaña, el azúcar, el romero en polvo y la sal.
Añade poco a poco el aceite de oliva y el agua, mezclando bien hasta obtener una masa espesa, homogénea y sin grumos.
Escurre las pasas y agrégalas a la masa junto con los piñones y las nueces. Mezcla suavemente para repartirlos bien.
Forra un molde redondo con papel de horno y vierte la masa, extendiéndola de manera uniforme. No debe quedar demasiado gruesa.
Pincela la superficie con un poco de aceite de oliva y hornea a 220 °C durante 45–60 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente craquelada.
Deja templar antes de servir. El castagnaccio también está muy rico en frío.