Calienta el aceite de oliva en una sartén o cazuela baja. Sazona el conejo al gusto y sofríe durante unos minutos.
Cuando esté medio hecho incorpora los dientes de ajo pelados y partidos en dos. Remueve y mantén durante un par de minutos más.
Vierte el vino, el vinagre, el tomillo, el romero y deja hervir durante 20 minutos revolviendo ocasionalmente. A estas alturas la mayor parte de los líquidos habrán evaporado, así que cubre con una tapadera y deja al fuego 10 minutos mas.
Retira la tapadera y ahora revuelve una y otra vez durante 3 o 4 minutos para que el conejo termine de dorarse.