Pon a calentar abundante agua en una cazuela y cocina la pasta hasta un punto al dente. Escurre y reserva.
En un bol combina la carne picada con el foie, el huevo, la hierbabuena, la cebolla confitada, la sal de ajo, pimienta negra y sal.
Mezcla muy bien con las manos limpias hasta integrar completamente todos los ingredientes. Para que todas las bolas sean del mismo tamaño ayúdate de un dispensador de helado. Coge una ración de carne y da forma con las manos. Una vez las tengas todas listas deja caer una lluvia de harina por encima.
Cubre el fondo de una sartén con aceite de oliva y fríe las albóndigas durante 2-3 minutos meneando la sartén a menudo para que rueden sobre la base y mantengan su bonita forma redondeada. Vierte la salsa de tomate y cocina durante 12-14 minutos.
Pasado el tiempo añade perejil fresco recién cortado y deja reposar cinco minutos.
Presenta con la pasta y el perfumado queso parmesano recién rallado.