Coloca las frambuesas en un vaso batidor con dos cucharadas de azúcar glass. Tritura hasta obtener una suave crema. Prueba y rectifica al gusto. Después pasa el resultado por un colador de malla fina para retirar todas las semillas y vierte en un biberón de cocina para que te sea más fácil decorar el plato. Reserva en el frío, y no te preocupes si sobra, te durará unos 5 o 6 días y podrás utilizarlo también para alegrar un yogur o tus tostadas de la mañana. En otro vaso batidor pon la nata bien fría. Comienza a batir con unas varillas eléctricas hasta que comience a espesar y añade poco a poco el azúcar glass hasta conseguir el punto de dulzor que más te guste. Ten cuidado no te pases en el batido ya que podrías separar la grasa del suero y el aspecto suave y cremoso desaparecerá en un segundo.Para saber que está perfectamente montada levanta la varilla y cuando observes su famoso piquito estará lista. Introduce una boquilla del nº 12 en una manga pastelera para hacer la base más gruesa y en otra manga una boquilla del nº 3 para hacer el pompón del gorrito. Rellena cada manga con la nata montada, teniendo en cuenta que has de poner más cantidad de nata para hacer la base que para el pompón. Conserva en la parte mas fría del frigorífico, que es la bandeja situada encima del cajón de las verduras. ¡Vamos a por el brownie de chocolate! Mezcla en un bol la harina, el azúcar blanco, el azúcar integral, la sal, y las pacanas o nueces troceadas.
Derrite la mantequilla con el cacao a fuego muy suave hasta conseguir una textura lisa y sedosa. Vuelca el resultado en un recipiente y deja que temple. Después añade la esencia de vainilla e integra con ayuda de unas varillas los huevos de uno a uno.
Incorpora esta deliciosa mezcla a los ingredientes secos y remueve con una espátula hasta conseguir una masa perfecta y uniforme.
Cubre con papel vegetal el molde donde vayas a hornear tu pastel y extiende toda la masa.Hornea durante 20-25 minutos a 165º grados.Como cada horno es un mundo comprueba que tu brownie de chocolate está listo pinchando un palito de brocheta. Una vez frío con ayuda de un aro cortador haz pequeños círculos que coincidan con el diámetro de la fresas.
Coge la nata con la boquilla mas ancha y colócala en el centro del brownie a una distancia de medio centímetro. Presiona suavemente y sin moverte un milímetro deja que la nata se expanda por toda la base, una vez conseguido deja de presionar y levanta la manga con decisión.
Corta la fresa para hacer la base y coloca encima de la nata aplastando delicadamente para ajustarla bien.
Termina estos gorritos Noel haciendo el pompón con la otra manga de nata donde habías puesto la boquilla más fina, y con el mismo procedimiento coloca la punta sobre el pico de la fresa y presiona levantando suavemente hasta conseguir un bonito pompón.
Presenta los gorritos Noel sobre un zigzag de coulis de frambuesa y descubre lo bien que sabe la Navidad.