Prepara la cebolla. Córtala en juliana fina y cocínala en una sartén con un poco de aceite y una pizca de sal, a fuego bajo, durante unos 30-40 minutos, hasta que esté muy tierna, dorada y dulce. No hace falta añadir azúcar
Asamos los pimientos: Lavamos los pimientos, los untamos ligeramente con aceite y los asamos enteros a 200 ºC durante 35-45 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Al sacarlos, los dejamos reposar tapados unos 15 minutos, retiramos la piel y las semillas, los cortamos en tiras y los escurrimos bien, reservando el jugo que hayan soltado para usar en otra ocasión.
Corta la masa de hojaldre en 6 u 8 rectángulos. Con la punta de un cuchillo marca un borde de aproximadamente un centímetro sin llegar a atravesar la masa.
Dentro de ese borde coloca la cebolla caramelizada, unas tiras de pimiento rojo asado bien escurrido y varios trocitos de queso de cabra. No conviene cargar demasiado los hojaldres para que puedan subir bien.
Hornea a 200º con el horno previamente caliente hasta que el hojaldre haya subido y esté bien dorado y crujiente.
Nada más sacarlos del horno, termina cada hojaldre con una gotas de vinagre de jerez. Muy poquito: buscamos ese punto ácido que equilibre el dulzor del pimiento y la cebolla y la cremosidad del queso.Termina con una lluvia de hojitas de tomillo