Lava y corta las verduras en trozos pequeños y tritura hasta obtener un puré en un procesador de alimentos.
Vuelca el resultado en un paño y escurre para retirar el exceso de humedad.
Precalienta el horno a 150° y extiende la mezcla en una bandeja cubierta con papel para hornear. Hornea durante 2 horas o hasta que estén completamente secas y crujientes.
Una vez frías, coloca las verduras secas en un procesador de alimentos o molinillo hasta obtener un polvo fino.
Mezcla el polvo de verduras con sal. Guarda el polvo en un frasco hermético en un lugar fresco y seco.