Precalentar el horno a 180º y hornear 5 minutosminutos
Tiempo Total 45 minutosminutos
Ingredientes
200garrozredondo
2vainas de vainilla
4semillas decardamomo
2ramas de canela
4clavos
2limassolo su ralladura
300mlleche de coco
1, 400lleche semidesnatada
150gazúcar
2cdasazúcar vainillada
2yemas de huevo
250gqueso mascarpone
Instrucciones
Primero abre longitudinalmente la vaina de vainilla. Con la punta de un cuchillo raspa para extrae todas las semillas que se encuentran en su interior y ponlas a calentar en una cazuela baja de gran diámetro junto al clavo, las ramas de canela partidas y el cardamomo previamente golpeado con la hoja del cuchillo para que suelte sus pequeñas semillas perfumadas.
Cuando la cazuela tome temperatura y la fragancia de todos estos delicados y penetrantes aromas inunde tu nariz, vierte la leche de coco y deja que se caliente sin hervir.
Ahora la leche de vaca, junto al azúcar blanco, el vainillado y la ralladura de una lima.
Cuando empiece a burbujear baja la intensidad del fuego y vuelca el arroz. Remueve lenta y casi constantemente mientras se va cocinando cada uno de sus sabrosos granos.
En un bol bate hasta integrar las dos yemas de huevo con el queso mascarpone. Esto le dará al arroz una cremosidad y textura exageradamente deliciosa.
A mitad de cocción añade la mezcla anterior y sigue removiendo lentamente. Prueba y rectifica el dulzor a tu gusto personal.
Una vez conseguido el punto, lo puedes dejar templar y tomar tal cual. O puedes darle un toque superior. ¿Cómo? Fácil, muy fácil. Vuelca el arroz en pequeños cuencos individuales, deja caer una lluvia de ralladura de lima un poquito de azúcar e introduce al grill del horno durante 2 minutos o hasta que se cree una fina capa crujiente y dorada.
Sirve templado o frío da igual, porque de cualquier manera es toda una delicia.
Notas
Observarás que el grano de arroz va engordando lentamente absorbiendo todos estos deliciosos sabores.
Dependiendo del arroz que utilices, es posible que necesites añadir algo más de leche. Hazlo sin miedo hasta conseguir un grano tierno y cremoso, pero no olvides rectificar también su dulzor.