Para preparar el pulpo si lo compras fresco debes congelarlo 24 horas y dejar que descongele otras 24 horas en el frigorífico.
Una vez descongelado pon a calentar agua y cuando comience a hervir coge al pulpo por la cabeza con ayuda de unas pinzas, sumérgelo durante 3 o 4 segundos y sácalo otros 3 o 4 segundos. Así, hazlo tres veces. De esta manera terminamos de romper la fibras y evitamos que se despelleje al cocerlo. Al haber hecho esto el agua enfriará, así que deja que vuelva a hervir e introduce de nuevo el pulpo y deja que se cocine hasta que esté tierno. Los tiempos suelen ser 20-22 minutos por kilo de pulpo. (recuerda reservar el agua)
Corta el pulpo en pequeños pedacitos y pásalo un par de minutos por la sartén muy caliente con tres cucharadas de aceite de oliva y una cucharadita de pimentón.
Cubre con una fina capa de aceite de oliva una sartén y rehoga los pimientos cortados en pequeños dados.
Cuando comiencen ablandarse añade el pimentón y dale unas vueltas para que se fría.
Tritura los tomates en un vaso batidor, añádelos a la sartén y cocina todo junto durante 2-3 minutos.
Vuelca el arroz, remueve para unificar y deja caer unas hebras de azafrán.
Cuando el núcleo del grano se torne blanquecino vierte el caldo de donde has cocido el pulpo. Recuerda que siempre es el doble de caldo que de arroz.
Cuando el agua empiece a desaparecer incorpora el pulpo cortado y mézclalo con el arroz. Cubre con un paño, deja que se termine de hacer y antes de servir sube la intensidad del fuego para que se tuesten los granos de fondo.
Presenta con un poco de perejil fresco y a disfrutar.