Corta en tiras muy delgadas el repollo y la lombarda. Transfiere a un colador, sazona al gusto, revuelve y deja reposar un par de horas. De esta manera obtendrás un crujiente mucho más fino.
Retira el exceso de humedad y transfiere el resultando a un recipiente junto a la cebolla roja, también cortada en tiras, las zanahorias ralladas y la manzana cortada en pequeños dados.
En un bol mezcla hasta conseguir una salsa homogénea; la mayonesa, el yogur, la mostaza, la miel, la cayena partida (opcional), unas hojas de cilantro y el vinagre.
Combina la salsa del aderezo con las verduras hasta conseguir que queden bien impregnadas y uniformes.
Decora con unas semillas de sésamo blanco o negro, cebollino recién cortado y refrigera antes de servir.