Salpimienta los filetes de pavo por ambos lados y extiéndelos sobre una tabla. Pon una cucharada de harina en un colador de malla fina, golpea suavemente el colador con pequeños golpecitos para que la harina caiga sobre los filetes como una ligera lluvia.Calienta el aceite en una sartén y sella los filetes por los dos lados durante un minuto apróximadamente. Retira y reserva.
En la misma sartén añade los dientes de ajo fileteados, la cebolla cortada a pluma y rehoga a fuego medio hasta observar una textura brillante. Pela, descorazona, corta en láminas la manzana e incorpora a la sartén.
Deja que se cocine todo junto a fuego suave, moviendo la sartén en vaivén para que las manzanas no se partan.
Sube la intensidad del fuego, vierte el vino blanco dejando que evapore el alcohol durante un par de minutos, distribuye las pechugas y cubre con una tapadera. Baja de nuevo a fuego medio y cocina durante 10-12 minutos o hasta que el pavo esté tierno.
Notas
Esta receta la puedes cocinar también con filetes de pollo o con unos contramuslos deshuesados sin piel.
Si te gustan los sabores más acentuados cambia la manzana golden por una manzana reineta. Es un poco más ácida y su textura más densa.