Comienza preparando el aceite de limón: En primer lugar sumerge la piel de los limones en agua caliente para eliminar el amargor y las posibles bacterias. Introduce la piel en un tarro de cristal y añade aceite de oliva.Cocina al baño maría durante al menos dos horas para que infusione suavemente y después deja reposar 24 horas.Al día siguiente cuela e introduce en una botella limpia y esterilizada. Si lo guardas en un lugar fresco y oscuro conservarás intacto durante semanas todo su sabor. Para tintar los huevos, pon a calentar agua sin que llegue a hervir y disuelve en ella dos cucharadas generosas de cúrcuma en polvo y una cucharada de sal de ajo para aportar una chispa de sabor. Sumerge los huevos pelados y déjalos durante 15-20 minutos en un lugar fresco, ya verás que originales te quedan.
Ahora corta los huevos, extrae las yemas y ponlas en un vaso batidor junto a la cebolleta picada, las alcaparras, los pepinillos, la mayonesa, la mostaza, algunas hojas de eneldo y dos cucharadas de aceite de limón. Tritura hasta obtener una crema espesa. Prueba y rectifica el sabor al gusto.
Introduce el resultado de la crema en un manga pastelera y rellena los huevos.
Decora con el salmón cortado en tiras, unos aros de cebolleta y otros de cebolino.