Añade en un bol todos los ingredientes, excepto el chocolate y trabaja con las manos durante unos minutos. Tú masa estará lista cuando los dedos te queden libres de masa.Dependiendo de la marca de harina que utilices, es posible que tengas que añadir un poquito más. Una vez conseguido cubre con film transparente y deja reposar durante un par de horas en el frigorífico.
Pasado el tiempo espolvorea un poquito de harina sobre la mesa de trabajo y coloca la masa. Con ayuda de un rodillo extiéndela hasta obtener un grosor de 1 cm aproximadamente. Si ves que la masa se pega en el rodillo imprégnalo de harina. Ahora elige unos moldes cortadores con motivos de navidad y ¡a cortar! Dispón todos los mantecados en una fuente cubierta con papel vegetal e introduce en el horno durante 8-10 minutos a 170º. Como cada horno es un mundo presta atención al tiempo, sobre todo vigila que no se te quemen.
Una vez fríos mezcla azúcar glass y canela y esparce una generosa lluvia sobre ellos.
Los miro y me enamoro de estos mantecados dulces.
Para los más golosos, derretir un buen chocolate al baño maria y sumergir.
Adorna tu base con motivos navideños. Para ello recorta la figura que más te guste y coloca a un lado. Después una abundante lluvia de azúcar glass y retira el modelo con mucho cuidado.
Presenta tus mantecados en filas como pequeños soldaditos o sobre una base de dos alturas.
Si cuidas la presentación elevarás a una categoría superior estos deliciosos y pequeños mantecaditos dulces de Navidad