Mezcla todos los ingredientes de la cubierta hasta conseguir el aspecto de tierra húmeda y reserva. Dependiendo de la clase de mantequilla es posible que necesites más azúcar y harina, agrega algo más si es necesario.
En un bol combina harina, azúcar, sal y la levadura en polvo.
En otro bol bate el huevo con la leche, el aceite y la esencia de vainilla.
Vierte los ingredientes líquidos sobre los sólidos y mezcla únicamente hasta integrar, sin pasarte, ya que si mezclas en exceso no quedarán tan esponjosos.
Agrega los arándanos y remueve la masa solo hasta sumergirlos ligeramente. Si alguno de tus arándanos son muy grandes, córtalos por la mitad.
Rellena los moldes tres cuartas partes.
Deja caer sobre ellos la tierra dulce.
Introduce en el horno precalentado a 180º durante 12-13 minutos.
Retira enseguida a una rejilla para que enfríen o de lo contrario continuará su cocción dentro del molde y se secaran.
Dorados, tiernos y sabrosos.