Cocina la pasta en abundante agua hasta que esté al dente. Cuela y reserva algo de líquido.
En un bol mezcla el pollo, la manzana, la cebolla, el jengibre, el ajo, sal y pimienta, asegurándote de que todos los ingredientes quedan bien impregnados.
Calienta una sartén con cuatro cucharadas de aceite de oliva y rehógalos suavemente. Cuando comiencen a estar dorados y tiernos vierte la leche de coco y deja que tome temperatura. Incorpora la pasta y remueve para que se impregne de estos deliciosos sabores. Para que queden más jugosos añade media taza de agua de la cocción.
Presenta recién hechos dejando caer sobre ellos una lluvia de pimienta recién molida.
Notas
La pasta integral se caracteriza por utilizar harina integral en vez de refinada, por lo que ofrece interesantes diferencias:
El término "integral" indica que la pasta ha sido obtenida sin el uso de procesos refinados típicos de la pasta blanca
El contenido de fibra es hasta cinco veces mayor que la blanca.
La pasta integral necesita más tiempo de cocción que la pasta común.
Tiene un sabor ligeramente más intenso y persistente.
Su contenido en calorías es inferior a la pasta blanca, aunque en un pequeño porcentaje.