Lava las patatas y ponlas a cocer en abundante agua con sal hasta que estén tiernas. Escúrrelas y una vez templadas retira la piel y ponlas en un recipiente.
En una sartén pequeña calienta una capa de medio centímetro de aceite de oliva y fríe los ajos rallados. Cuando comiencen a dorar añade el pimentón dulce, el picante y remueve durante unos 10-15 segundos. Vuelva el resultado sobre las patatas y machaca hasta conseguir integrar perfectamente todos los ingredientes.
Dispón las tiras de tocino en una rejilla y coloca una fuente de horno debajo para que recoger la grasa que vaya soltando. Introduce ambas en el horno precalentado a 150º durante durante una hora. Pasados los primeros 50 minutos, voltea e hidrata con aceite de oliva todo el torrezno. Sube la intensidad a 190º para que la corteza hinche y se vuelva crujiente.
Presenta las patatas con los torreznos partidos y a disfrutar de este capricho que solo debes concederte de vez en cuando.