Lo primero pon a cocer los tres tipos de pasta en agua hirviendo y escurrela 3 minutos antes del tiempo que marca el fabricante. Esto lo hacemos porque luego se terminarán de hacer en el horno y así se nos quedará una pasta al dente.
Corta en pequeños dados la cebolla, el pimiento rojo, el verde, la zanahoria, las hojas frescas de orégano, el ajo y rehoga suavemente en una sartén con 4 cucharadas de aceite de oliva hasta que estén todas muy suaves y muy tiernas.
Añade la carne, sazona al gusto y remueve constantemente hasta que quede bien suelta.
Cuando la carne empiece a cambiar de color, tritura los tomates en un procesador de alimentos, añádelos y mantén en fuego medio 15 minutos más, revolviendo de vez en cuando.
Ralla el perfumado queso parmesano por encima y remueve para unir con el resto de los ingredientes.
Regresa la pasta a la sartén y envuélvela para que se impregne bien de esta sabrosa salsa boloñesa.
Lava los pimientos y con la punta de un cuchillo recorta los ojos y boca.
Rellena de uno en uno dejando asomar la pasta por los agujeros y hazlos todos distintos.
Colócalos en una fuente con medio vasito de agua en la base. Cubre con papel de aluminio toda la fuente y hornea 40 minutos a 170º.Sirve sobre una cama de salsa de tomate y disfruta de la noche más oscura del año, ¡Halloweeeeen!