Coge el secreto ibérico y con un buen cuchillo córtalo primero en perpendicular al veteado. Después corta en dados y cocínalos en una sartén muy caliente sin nada de aceite. Reserva.
En la misma sartén añade tres cucharadas de aceite de oliva y rehoga las cebolletas. Unas vez comiencen a estar brillantes incorpora el arroz y remueve constantemente hasta que observes que el núcleo se torna blanquecino.
Sin dejar nunca de remover, vierte el vino, dejando 1 o 2 minutos para que evapore el alcohol.
¡Y ahora, comienza el festival! Asegúrate que el caldo está caliente y añade un cazo generoso al arroz. Remueve constantemente y tan pronto como sea absorbido por el arroz, añade otro cazo más de caldo. Es importante mantener la temperatura y agitar suavemente el arroz.Vamos a repetir esto varias veces hasta observar que el arroz comienza a hincharse. Cuando el grano esté casi a punto, incorpora la crème fraiche, el parmesano rallado al gusto y el caldo necesario para terminar de hacer arroz.Prueba, rectifica al gusto de sal y pimienta y recuerda: remover, remover, remover y remover con suavidad. Apaga el fuego, incorpora el secreto ibérico que tenías reservado, la mantequilla, unas vueltecitas más y listo.
Presenta rápidamente poniendo en la base del plato unos daditos de mango y encima el risotto.
Retira el foie del congelador y ralla por encima del risotto.
Una lluvia de perejil picado, un poquito más de mango y a la mesa.