Comienza por freír las salchichas en una sartén con una cucharadita de aceite de oliva. Una vez listas transfiérelas a un plato.
En la misma sartén pocha la cebolla y el ajo cortado en pequeñísimos dados. No añadas más aceite ya que las salchichas habrán soltado parte de su grasa y dará un toque extraordinario de sabor a la cebolla.
Una vez lista la cebolla incorpora las salchichas y vierte el vino. Cocina a fuego medio durante 12-14 minutos. No es necesario que cubras la sartén con una tapadera, ya que el alcohol debe evaporar, así como gran parte del líquido. De esta manera te quedará una deliciosa salsa concentrada.
Presenta con una lluvia de frescas y verdes hojas de perejil recién cortado.