Indescriptible, sublime, delicada ¡puro amor!, así es ésta salsa preparada con la especia más cara del mundo, el azafrán.Quedarás de lujo cada vez que la presentes ya que tiene un sabor tan, tan personal, que cautiva y fascina a todo aquel que la prueba. Acompaña y engrandece a todo tipo de pescados blancos y carpaccios de marisco, resultando también un acierto incorporarla a ceviches, tartares o brochetas de verduras, ya que aporta toques muy seductores que siempre quedan bien y que otras salsas no consiguen.
Tiempo de preparación 20 minutosminutos
Ingredientes
3cebolletas
1cdaharina
¼cucharaditaazafrán
200mlcaldo de pescado
4cdasaceite de oliva
sal
pimienta blanca
Instrucciones
En una cazuela pon una fina capa de aceite de oliva y rehoga las cebolletas cortadas en finas láminas. Cuando estén brillantes y tiernas salpimienta al gusto. Espolvorea una cucharada de harina y fríela durante un par de minutos sin parar de remover.
Añade las hebras de azafrán y por último vierte el caldo de pescado blanco que debe estar caliente. Según suba la temperatura los filamentos del azafrán se hidratarán y empezarán a perfumar para dar color a la salsa.
Cuando consigas una suave y ligera crema, vuelca el resultado en un vaso batidor y tritura hasta conseguir una cremita homogénea.
Pasa de nuevo el resultado por un colador de malla fina para eliminar cualquier solido que haya podido quedar y así obtendrás una salsa aterciopelada e increíblemente suave. Si te quedara demasiado espesa puedes añadir un poquito más de caldo de pescado, y si queda demasiado liquida, prueba a diluir en un poquito de agua o caldo, con algún espesante, tipo harina de maíz.