Comienza por cortar en tiras los pimientos y si te gusta un toque picante, añade un chile en rodajas.
En una sartén con cuatro cucharadas de aceite de oliva cocina las tiras de pimiento y el chile hasta que estén tiernas. A mí, me gustan un poquito crujientes pero eso va un poquito al gusto de cada uno.
Salpimienta al gusto y retira los pimientos a los extremos de la sartén. Añade el lomo y cocina un par de minutos de cada lado. Una vez cambie la carne de color revuelve y mantén un minuto más al fuego.
Al ser un sándwich para llevar, una manera de conservar todo su jugo y que no empape el pan de manera que al morder se rompa, lo mejor es poner sobre el pan una o dos lonchas de queso de oveja.
Después el lomo con los pimientos y hazlo tan alto y grande como quieras.