El día anterior pon los garbanzos a remojo en agua tibia para que comience su hidratación e inicien la actividad enzimática que las hace más digestivas.Por la mañana escurre los garbanzos y vuélcalos en el cuerpo de una olla rápida junto a una hoja de laurel, la cebolla, los ajos y un poquito de sal. Cubre con agua calientes sobrepasando los garbanzos unos 3 cm aproximadamente y cierra con la tapadera. Una vez suban las anillas de tu olla rápida los dejas 7 minutos más y apagas el fuego, el calor residual terminará de cocinarlos.
En una cazuela calienta el aceite y rehoga suavemente durante 7-8 minutos la zanahoria, el apio, la cebolla y los ajos, cortados en pequeños dados. Una vez comiencen a estar tiernas agrega las especias: comino, canela, pimentón dulce, pimentón picante e incorpora también el jengibre rallado. Cocina durante un minuto revolviendo constantemente. Por último, añade el tomate rallado pasado previamente por un colador de malla fina para eliminar las semillas e integra hasta que los ingredientes vuelvan a tener calor. Salpimienta al gusto.
Vuelca los garbanzos con ¾ litros de agua de la cocción y el caldo de verduras, a ser posible hecho en casa. Los líquidos debe cubrir suficientemente los garbanzos, de no ser así añade más caldo. Lleva a ebullición suave, después reduce el calor y mantén a fuego lento 15 minutos más.
En los últimos minutos incorpora los guisantes, las hojas de kale o espinacas cortadas en tiras, el aguacate y unos gajos de lima.