Comienza preparando el helado de sobao el día anterior. Monta la nata y añade suavemente las yemas de huevo, el azúcar y el sobao desmigado. Mezcla hasta obtener una aspecto cremoso.
Introduce el recipiente en el congelador y cada 10 minutos durante una hora, sácalo y remueve con un tenedor para que no cristalice el helado.Después, de nuevo al congelador durante 24 horas. El día anterior prepara también las torrijas. Corta el sobao a la mitad intentando que quede forma de lingote. En un recipiente vierte la leche, añade la piel de la naranja, la piel del limón, la canela en rama, la vaina de vainilla, 1 cucharada de canela en polvo y ralla un poco más de piel de naranja y de limón.
Sumerge en la leche los sobaos y conserva en el frío cubierto con un film transparente durante 24 horas. Al día siguiente saca los sobaos del frío al menos 2 horas antes de caramelizarlos.
En una sartén derrite dos cucharadas de azúcar con la ralladura de media naranja y medio limón.
Cuando se forme el caramelo marca los sobaos por los cuatro lados con mucha delicadeza para no romperlos.
Una vez lo tengas coloca la torrija en un plato, cubre la superficie con azúcar mascabado y con un soplete carameliza lentamente hasta conseguir una fina capa crujiente.
Presenta tu torrija de sobao pasiego con un bola de helado.