Prepara un aceite de berros poniendo en un procesador de alimentos los berros, medio vaso de aceite de oliva, sal y ralladura de limón. Tritura hasta obtener una mezcla perfectamente homogénea.Para que te sea más fácil su dosificación vierte el resultado en un biberón de cocina.
Pela las patatas, limpia el hinojo y corta los dos en pequeños dados. Transfiere a una cazuela con un par de cucharadas de aceite de oliva y cocina durante 2 o 3 minutos removiendo ocasionalmente. Vierte la leche, el caldo de pescado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. (recuerda que una pizca es la cantidad que recoges entre el dedo pulgar e índice).Cuece a fuego medio hasta que la patata y el hinojo estén tiernos. Después pasa el resultado por una batidora de mano hasta conseguir una crema elástica. Reserva.
En una plancha o sartén agrega una cucharada de mantequilla con otra de aceite de oliva y marca las vieiras. Primero durante un lado durante 2 minutos y después voltea para cocinar el otro lado durante un minuto.
Presenta tus vieiras sobre una cama de crema de patata e hinojo y unas gotas de aceite de berros.
Las vieiras más selectas son las que se recolectan a mano.
Si encuentras en la pescadería vieiras frescas a buen precio, no dudes en comprarlas. Las puedes congelar tu misma siguiendo estas indicaciones: Sácalas de la concha y colócalas sobre una fuente sin poner unas encima de otras. Introdúcelas en el congelador durante 4 o 5 horas y cuando estén duras consérvalas en bolsas herméticas.
No te desprendas de las conchas, te pueden servir para hacerlas gratinadas en otro momento.
A la hora de descongelar pueden soltar mucha agua, por lo que es mejor que antes de cocinarlas las dejes reposar durante un par de horas sobre papel absorbente.