Corta el verde de las zanahorias dejando alguna ramita y con un pelador quita toda la piel. Lávalas y dispónlas en una fuente con el agua.
Ralla los ajos o pícalos muy menuditos, extiende por encima de las zanahorias, esparce una lluvia de sal, pimienta, cúrcuma, copos de chile y para terminar pulveriza de aceite durante 2 o 3 segundos.
Cubre la fuente con papel de horno para que no se quemen y hornea durante 40-45 minutos a 180º.
En los últimos 15 minutos saca la fuente del horno, retira el papel, dales una vueltecita y si necesitan más agua, añádela. Hornea de nuevo, pero está vez sin cubrir para que se terminen de hacer y algunas se tornen tostadas.Si has elegido otro tipo de zanahoria más grande posiblemente necesitéis más tiempo, comprueba que están bien asadas pinchándolas con un tenedor.
Ralla el huevo cocido, el queso, rasga unos hilos de la piel de un limón y disfruta de estas sencillas y espléndidas zanahorias asadas.