Lava todas las verduras y con ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado haz rodajas de medio centímetro aproximadamente.
Colócalas sobre una fuente y exprime el jugo de medio limón para que no oscurezcan. Sazona y deja 20 minutos para que suden.
Cubre una fuente consalsa de tomate casero y distribuye todos los vegetales en forma de espiral combinando unos con otros.
Cuando tengas toda la fuente cubierta, pica muy menudito los ajos, el tomillo y el romero.
Extiende toda la picadita sobre las verduras. Para que no se quede pegado en las manos enharina primero los dedos y verás que fácil te resulta extenderlo. Después, un cordón generoso de aceite de oliva y dos giros de pimienta recién molida.
Recorta papel de horno del tamaño de tu fuente y ponlo encima clavado por dos palillos para que el ventilador del horno no lo desprenda.
Hornea a 180º durante 50-60 minutos.
Presenta con unas hojas de albahaca recién cortada.