Fabada, el plato más tradicional de nuestra querida Asturias
La fabada es el plato más tradicional e internacional de nuestra querida Asturias y forma parte de la gastronomía española más reconocida. Aprender a elaborar esta receta, solo tiene dos misterios: una excelente materia prima y el tictac lento del reloj.
Un súper consejo para una fabada de nota, es no ahorrar en comprar unas buenas fabes, ya que es el ingrediente principal y tendrás el éxito asegurado, si éstas son de calidad.
El acompañamiento carnico de la fabada, o compango, como se le conoce, consta de: chorizo, morcilla, lacón y tocino entreverado. ¡Vamos, que no es precisamente una receta de dieta!, pero ahora que las temperaturas han bajado de nuevo, esta fabada es la mejor manera de entonar y calentar el cuerpo.
El tiempo de preparación es de 4 o 5 horas aproximadamente. Dependiendo del fuego, tipo de cazuela y calidad de las fabes. También se pueden cocinar en una olla rápida, aunque el resultado ya os vaticino que no será ni parecido.
El paso a paso de esta receta es muy, muy fácil, pero tienes que hacerlos bien y no saltarte ninguno, de esta manera obtendrás una fabada ‘desgrasada’ suave y con un profundo sabor.
La noche anterior pon las fabes en una cazuela y cubre con agua fría. De esta manera se reduce el tiempo de cocción y comenzarán su hidratación.
En otro recipiente pon a remojo el lacón para que desale en agua templada.
A la mañana siguiente, las fabes tienen que haber engordado un poquito y el aspecto de su piel debe ser un poquito rugoso.Desecha el agua de las fabes y del lacón.
Coge una cazuela grande e introduce el lacón, el tocino y los chorizos. Seguidamente incorporar las fabes y por último la cebolla entera, las morcillas y la cabeza de ajos. Cubre con agua fría y ponlo a fuego alto.
Cuando comience a espumar retira con una cuchara, ya que todas las impurezas de la fabada se liberan en forma de espuma. Además, haciéndolo constantemente irás desgrasando el caldo.
Cuando consigas un hervor fuerte deja que continúe 4 o 5 minutos. Después asusta a las fabes echando un vasito pequeño de agua bien fría.
Una vez incorporado el primer ‘vasito’ de agua, debes bajar la intensidad del fuego y añadir algunas hebras de azafrán.
Cuando comience de nuevo a hervir, mantén el hervor otros 3-4 minutos e incorpora otro vasito de agua fría. El vuelco del agua lo hago unas cuatro o cinco veces durante todo el tiempo que se están cocinando, de esta manera al romperse el hervor conseguirás una fabe mucho mas cremosas y con una textura casi perfecta.Los tiempos de fuego que he empleado son: La primera hora, fuego vivo, la segunda, fuego medio y el resto a fuego suave.Debes ir probando la fabe hasta obtener el punto exacto.
Una vez conseguido retira en un plato el lacón, la morcilla, el chorizo, y el tocino. Corta cada uno de ellos en rodajas con ayuda de unas buenas tijeras para evitar que se rompan. Incorpora de nuevo todo a la cazuela y menea con decisión para que cada ingrediente encuentre su lugar perfecto.
Ahora, lo mejor es que dejarlas reposar hasta que enfríen o templen. De esta manera subirá a la superficie una fina capa de grasa que debes retirar con una cuchara y podrás disfrutar de un resultado absolutamente maravilloso.
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