Hay recetas que sorprenden por su elaboración y otras que conquistan por su sencillez y porque hacen la cocina mucho más fácil. Esta mantequilla aromatizada pertenece al segundo grupo. Se prepara en apenas cinco minutos, dura días en la nevera y varios meses en el congelador, convirtiéndose en uno de esos pequeños trucos que, una vez descubres, ya no quieres dejar de tener a mano.
Esta fantástica idea se la debemos a Julia, una de las oyentes que el pasado miércoles nos la envió a Onda Madrid durante nuestra sección de recetas. En cuanto la leímos nos pareció uno de esos consejos sencillos, prácticos y tremendamente útiles que merece la pena compartir. Estoy convencida de que muchos de vosotros la prepararéis porque, además de ser facilísima, da muchísimo juego en la cocina.
Su combinación de mantequilla, ajo fresco, perejil y un toque de ralladura de limón potencia el sabor de cualquier ingrediente sin enmascararlo. Basta una rodaja para transformar una carne a la plancha, un pescado recién hecho, unas verduras asadas o incluso una simple tostada caliente en un bocado mucho más especial. Además, el ajo, que ahora está en plena temporada, aporta todo su aroma cuando se mezcla con la grasa de la mantequilla, suavizando su intensidad y creando un resultado delicioso.
Una vez preparada, basta con darle forma de cilindro, envolverla bien y conservarla en la parte más fría del frigorífico si la vas a consumir en pocos días, o en el congelador si quieres tenerla siempre lista. Después solo tendrás que cortar las rodajas que necesites en cada momento. Un gesto muy sencillo que puede mejorar infinidad de platos.
Ideas para utilizarla

- Sobre un entrecot, solomillo o unas chuletas recién hechas.
- Encima de un rodaballo, merluza, salmón o bacalao nada más salir del horno.
- Con unas gambas o langostinos a la plancha.
- Sobre espárragos verdes, judías, maíz o cualquier verdura a la plancha.
- Para preparar un pan de ajo casero extendiéndola sobre una baguette y gratinándola unos minutos.
- Mezclada con pasta recién cocida y un poco de parmesano.
- Para saltear champiñones o setas.
- Sobre unas patatas cocidas o asadas.
- Para enriquecer un puré de patata.
- Como toque final sobre un arroz blanco o una mazorca de maíz caliente.
Trucos
- Utiliza mantequilla de buena calidad y a temperatura ambiente para que resulte fácil mezclarla.
- Ralla el ajo muy fino o conviértelo en una pasta para que no aparezcan trozos grandes.
- La ralladura de limón debe ser solo de la parte amarilla para evitar el amargor.
- Si quieres un sabor más intenso puedes añadir unas hojas de tomillo, cebollino o incluso un poco de romero muy picado.
- Si la vas a utilizar para pescado, prueba a añadir unas alcaparras muy picadas.
Cómo conservarla

Si quieres mantener la forma de cilindro, envuélvela bien en papel film, cerrando los extremos como si fuera un caramelo. Guárdala en el congelador y, cuando la necesites, solo tendrás que cortar una rodaja y volver a guardar el resto.
Otra opción muy práctica es repartir la mezcla en una cubitera de hielo para obtener pequeñas porciones individuales listas para usar. También puedes conservarla en un tarro de cristal esterilizado o en un recipiente hermético de boca ancha, que te permita coger la cantidad necesaria con una cucharilla o un cuchillo sin dificultad.
En la nevera se conserva en perfecto estado durante varias semanas. Si la congelas, mantendrá todo su sabor y aroma entre dos y tres meses, por lo que siempre tendrás a mano una mantequilla aromatizada lista para dar un toque especial a cualquier plato.
Mantequilla de ajo, perejil y limón
Ingredientes
- 250 gramos mantequilla
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas perejil fresco picadito
- ralladura de limón
- sal
Instrucciones
- Deja la mantequilla fuera de la nevera hasta que esté completamente blanda.
- Incorpora el ajo rallado, el perejil muy picado, la ralladura de limón y una pizca de sal si fuera necesario. Mezcla con una espátula o un tenedor hasta obtener una crema homogénea en la que todos los ingredientes queden perfectamente repartidos.
- Coloca la mezcla sobre un trozo de papel film y forma un cilindro bien compacto. Envuélvelo y cierra los extremos. Guárdalo en el congelador hasta que endurezca. Cuando quieras utilizarla, corta una rodaja y colócala directamente sobre carnes, pescados, verduras o tostadas calientes para que se funda lentamente.
Notas
¿Has probado esta receta de Mantequilla de ajo, perejil y limón?
¿Quieres que te la prepare y te la enviemos a tu casa? Si vives en Madrid, contacta conmigo a través de info@gastroamantes.com y te doy todos los detalles.
