Para empezar a entender la importancia de la alimentación antes y después de hacer ejercicio debemos retroceder en el tiempo hasta la era de los romanos. Los luchadores profesionales de la época ya se sometían a una dieta alimentaria diseñada por un médico a su cargo que consistía básicamente en habas, una fuente de proteína muy rica y trigo y cebada, lo que les suponía un aporte importante de hidratos de carbono a sus esculpidos cuerpos.
No hay indicios de consumo de carne ni lácteos en la dieta de estos gladiadores por lo que se sospecha que eran alimentados con un régimen vegetariano, e incluso, con una extraña bebida energética a base plantas que suplía su carencia de calcio. La preparación de este brebaje era muy sencilla, simplemente recogían del fuego las cenizas de distintas plantas que habían quemado y la echaban en un vaso de agua caliente para que fuera más fácil el tragársela.
Con el paso del tiempo se ha desvelado que los guerreros que tomaban estos batidos con plantas contaban con unos niveles de calcio mucho mayores que los de la población en general. Este brebaje lo ingerían para recuperarse tras una lucha o una sesión de entrenamiento y promover una mejor curación de los huesos.
Sin embargo, al día de hoy ya sabemos que una dieta compuesta solo de estos alimentos no solo no es suficiente para un rendimiento efectivo, sino que puede ser perjudicial, ya que el cuerpo necesita de grasas, vitaminas, minerales y proteínas de origen animal.
Dicho esto para entender que debemos comer los alimentos los adecuados cuando sometemos a nuestro cuerpo a un entrenamiento, no solo para ayudarle a mantener estable el nivel de azúcar en la sangre, sino que haciendo lo correcto se traduce a más energía y más fuerza.
Por supuesto hacer ejercicio sin estar hidratado y bien alimentado es cómo conducir un coche sin gasolina, ya que nos arriesgamos a tener un desgarro fibrilar, una contractura o agujetas después.
Sea cual sea tu tipo de entrenamiento debes tener en cuenta estos tips:
Huevo pasado por agua: lo coceremos 3 minutos en agua hirviendo, para luego retirarlo y pasarlo por agua fría, para cortar la cocción. Lo presentamos en vertical, en una huevera, y cascamos con una cuchara la parte superior del huevo. La clara tendrá una textura gelatinosa y la yema líquida.
Huevo duro o cocido: introducimos los huevos en agua fría y cuando comience a hervir mantenemos 3 minutos más apagamos el fuego y dejamos 5 minutos para que el calor residual termine de cocerlos.
Huevo escalfado Calentamos agua en una cazuela y cuando hierva ligeramente hacemos un remolino con la ayuda de una cuchara e introducimos el huevo previamente cascado en una taza, dejándolo caer suavemente en el centro del remolino. Sin parar de remover lo cocinamos durante 2-3 minutos y lo retiramos con una espumadera. Sazonamos y obtendremos una clara sólida pero sin cuajar totalmente, y una yema líquida en el interior.
Por supuesto, nada de grasas, ni alcohol, ni azúcar refinada, bollería o comida industrial ya que pueden producir fatiga.
Al llegar a casa lo haremos con un hambre salvaje por lo que dedicar unos minutos a preparar un buen desayuno es absolutamente indispensable para proveer de energía a todo el cuerpo. Eso sí, elige siempre alimentos nutritivos que restauren lo perdido.
Si decides hacer el ejercicio al finalizar el día estas opciones de cena te vendrán genial:
¿Quieres que te la prepare y te la enviemos a tu casa? Si vives en Madrid, contacta conmigo a través de info@gastroamantes.com y te doy todos los detalles.
Si decides hacer alguna de estas ideas que te he contado, toma una foto y etiquétala con el hashtag #gastroamantes. ¡Me encantará ver tus creaciones en Instagram y Facebook !
La propuesta de hoy es un plato completo, sencillo y muy de temporada: calabaza cacahuete…
Cuando llega el frío y empiezan a verse castañas en los mercados, hay otro producto…
En nuestro concurso de radio de Onda Madrid “El producto de temporada”, el protagonista de…
El lunes hablamos de las naranjas de temporada: refrescantes, digestivas, ricas en vitamina C y…
No imaginas el sabor profundo que encierra esta sopa húngara de lentejas rojas. Una opción…
Hoy nos vamos a meter de lleno en el universo cítrico de la naranja, que…