Recuerdo con absoluta claridad los días que de pequeña mi madre preparaba filetes rusos. Esa mezcla de carne picada con miga de pan humedecida en leche, huevo, ajo, perejil y sal. Ligeramente enharinada y frita en aceite de oliva, era uno de los platos favoritos en casa.
Había que andar muy listo cuando ponía la bandeja en medio de la mesa acompañada de una fuente generosa de patatas fritas crujientes. Era dejarla y de repente cinco pequeños tenedores se abalanzaban sobre ellos para escoger los más tostaditos. Ese sabor de la carne, su jugosidad y su textura siguen siendo al día de hoy uno de los sabores más ligados a mi infancia.
Pero todo evoluciona, todo cambia y todo se transforma en este presente gastronómico que vivimos, y los filetes rusos, también han sido tocados por la varita de la renovación.
Ahora se le han incorporado otros ingredientes como el foie, las setas, el tocino, los frutos secos e incluso trufa, por poner solo algunos ejemplos y estos nuevos integrantes han elevado a una categoría superior a este clásico que todos conocemos.
Mi receta de filetes rusos de hoy lleva carne de ternera roja, una cebolla previamente confitada, unos pequeños dados de manzana, un buen puñado del agrío queso cheddar, un toque de sal y otro de pimienta. Una mezcla para mí, perfecta equilibrada y absolutamente deliciosa.
¿Quieres que te la prepare y te la enviemos a tu casa? Si vives en Madrid, contacta conmigo a través de info@gastroamantes.com y te doy todos los detalles.
La sepia es un claro ejemplo de que el mar también tiene productos de temporada.…
Hay pocas verduras que marquen tanto el calendario como el espárrago verde. Basta con que…
La brandada de cabracho es una de esas recetas que triunfan sin hacer ruido: sencilla,…
El cabracho es un pescado semigraso y de agua salada que dependiendo de la temporada…
Las torrijas son uno de esos dulces tradicionales que admiten mil versiones, desde las más…
Si hay un dulce que nos transporta directamente a la Semana Santa, a la tradición…